Existe una cronología de los beneficios que obtiene el cuerpo del fumador una vez que ha decidido dejar este tan dañino hábito. Estos beneficios se traducen no sólo en la mejora inmediata del ex-fumador, sino a mediano y largo plazo se aprecia que entre los beneficios están precisamente, la disminución de los riesgos de contraer peligrosas y mortales enfermedades como el cáncer.



